El MQTT (Message Queuing Telemetry Transport) es un protocolo de comunicación diseñado para facilitar el intercambio de mensajes entre dispositivos, a menudo en entornos en los que tanto el ancho de banda como la autonomía energética son limitados y en los que las conexiones son poco fiables.

Fue desarrollado originalmente por IBM en la década de 1990 para aplicaciones de telemetría y, posteriormente, se convirtió en un estándar muy utilizado en el ámbito del Internet de las cosas (IoT).



El principio básico de MQTT se basa en un modelo de publicación/suscripción:

– Publicación: Un dispositivo (denominado «editor») envía un mensaje a un «broker» (un servidor que gestiona las comunicaciones).

– Suscripción: Otros dispositivos (denominados «suscriptores») se registran en el servidor para recibir mensajes sobre temas específicos.

– Transmisión: Cuando el distribuidor recibe el mensaje de un editor, lo transmite a todos los suscriptores interesados en ese tema.

La autenticación mediante nombre de usuario y contraseña permite al proveedor asignar derechos de acceso personalizados a cada suscriptor para los datos publicados sobre cada tema.





Principales ventajas



1. Ligereza: El protocolo MQTT está diseñado para ser sencillo y ligero, lo que significa que consume pocos recursos. Esto lo convierte en la opción ideal para dispositivos de diseño sostenible o con capacidades limitadas, como sensores o dispositivos portátiles.



2. Eficacia: Gracias a su modelo de publicación/suscripción, el MQTT reduce el tráfico de red. Los dispositivos solo tienen que enviar mensajes cuando hay información que compartir, lo que ahorra ancho de banda y consumo energético.



3. Fiabilidad: El protocolo ofrece varios niveles de calidad de servicio (QoS), lo que permite a los usuarios elegir el nivel de garantía para la entrega de los mensajes. Esto significa que, aunque la conexión sea inestable, los mensajes pueden reenviarse si es necesario.



4. Capacidad: El protocolo MQTT puede gestionar fácilmente un gran número de dispositivos conectados. Por lo tanto, puede utilizarse, entre otras cosas, para aplicaciones de IoT en las que miles, o incluso millones, de dispositivos deben comunicarse entre sí.



5. Sencillez: El protocolo es relativamente fácil de implementar, lo que permite a los desarrolladores crear rápidamente aplicaciones que utilicen el protocolo MQTT para la comunicación entre dispositivos.



6. Seguridad: Aunque el protocolo MQTT en sí mismo no es intrínsecamente seguro, puede utilizarse junto con protocolos de seguridad como TLS/SSL para cifrar los datos intercambiados, garantizando así la confidencialidad y la integridad de la información.


 


Conclusión



El protocolo MQTT es una herramienta abierta, ligera, potente y fiable. Permite garantizar la interoperabilidad de la comunicación entre dispositivos de diferentes tipos y marcas. Está especialmente indicado para el Internet de las cosas y el intercambio de datos. Se puede utilizar en entornos con un alto nivel de ciberseguridad.